Clinica Imar

Endometriosis en mujeres menores de 30 años…

Todo lo que querías y deberías saber

Hoy, queremos centrar nuestra atención en mujeres que padecen endometriosis pero que son menores de 30 años. Es importante que estas pacientes conozcan el problema, estén informadas que existen formas de aliviar sus síntomas, mejorar su diagnóstico y prevenir problemas futuros.   
Queremos recordarles que la endometriosis es una de las enfermedades ginecológicas más comunes, que llega a tener una frecuencia de hasta el 15% en mujeres menores de 35 años y que se define como la presencia de tejido endometrial (Capa interna del utero que se expulsa cada mes al exterior en forma de menstruación) en un sitio que no es el habitual como la cavidad peritoneal, los ovarios, la vejiga ó el intestino. 
La enfermedad se caracteriza principalmente por dismenorrea (dolor intenso con la regla), y dispareunia (dolor con las relaciones sexuales). Sin embargo existen múltiples síntomas relacionados a este problema: Dolor abdominopélvico durante todo el ciclo, dolor lumbar, molestas al orinar ó al ir al baño, distensión abdominal, sangrados vaginales irregulares y estas pacientes son susceptibles de presentar esterilidad a mediano ó largo plazo. 
Tienen más riesgo de desarrollar endometriosis aquellas mujeres que tienen una madre que presentó endometriosis ó alguna hermana; iniciaron con periodos menstruales a edades tempranas; presentan reglas de larga duración y son conocedoras de tener ó haber tenido algún tipo de problema congénito en el útero ó genitales externos como el himen imperforado.  
Recientemente se publicó un estudio realizado en más de 116,000 enfermeras realizado en Estados Unidos por Stacey Missmer que es un profesor de Harvard, dicho estudio revela una relación entre la endometriosis y mujeres con menores índices de masa corporal. Con esto no queremos decir que la obesidad es un factor protector contra esta patología. Es necesario un mayor número de estudios para poder informar más adecuadamente, pero debido al número de mujeres incluidas en el estudio, al menos llaman la atención sus conclusiones. 
El diagnóstico inicial de la endometriosis es clínico, es decir en base a los síntomas. Existen datos que podrán ayudarnos a confirmar nuestra sospecha como por ejemplo una imagen de un quiste ovárico llamado endometrioma y detectado por ecografía. Sin embargo en la mayoría de los casos y sobretodo en mujeres menores de 25 años NO contaremos con ninguna prueba que nos pueda garantizar que dicha paciente padece endometriosis. De hecho, la única prueba que nos confirmatoria es una cirugía. (Laparoscopia) 
Existe un trabajo multicéntrico en el que participaron diez países y en el que los resultados informaron que la edad promedio en el que las mujeres presentaron síntomas de endometriosis fueron 26 años y que la mayoría presentó un retraso en el diagnóstico de su problema de 6-7 años entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico definitivo. 
Sin embargo la edad en la que aparecen los primeros síntomas puede ser tan temprana como la primera menstruación de la paciente. Existe la creencia de que la menstruación DEBE ser dolorosa y ésta información incluso puede pasar de generación en generación. Muchas de dichas mujeres tendrán endometriosis sin saber que la padecen. (Y esto también podrá pasar de generación en generación) debido a la tendencia familiar del problema.
Muchas veces la intensidad de los síntomas va empeorando conforme transcurren los años si NO se hace nada al respecto. En algunas pacientes se podrían haber evitado efectos colaterales muy importantes con una revisión ginecológica hecha en un momento oportuno, sin embargo el desconocimiento de la enfermedad llega a ocasionar que las mujeres sufran en silencio el problema y lo dejen crecer paulatinamente. 
¿Y cuáles son los principales tratamientos? El más habitual son los antiinflamatorios que se toman durante la menstruación debido a los fuertes dolores que estas pacientes presentan. Se deben usar preferentemente los antiprostaglandínicos. (Las mujeres que tienen endometriosis tienen una mayor producción de una sustancia llamada prostaglandina y esto hace que las contracciones uterinas sean más intensas y más dolorosas.) 
Es conveniente valorar el uso de anticonceptivos orales ya que por un lado disminuirá los síntomas y por otro puede evitar el avance de la enfermedad. Es importante saber que NO es una garantía de curación. Existen infinidad de preparados anticonceptivos en el mercado y la elección de alguno en particular va a depender de las características de cada mujer. Es importante que la elección la haga un profesional y evitar la automedicación debería ser una regla, como en muchos otros campos de la medicina. 
Cuando los síntomas son muy agresivos ó no existe mejoría con tratamiento médico ó inclusive existen datos médicos que sugieran compromiso a órganos vecinos será importante plantearse una laparoscopia. Durante la cirugía se confirmará el diagnóstico de endometriosis y en el mismo acto se podrán solucionar problemas generados por la misma enfermedad.
La cirugía muchas veces evitará que la endometriosis se agrave. Existen algunas técnicas que podrán mejorar los síntomas de las pacientes tras la cirugía como la resección ó ablación de los nervios uterosacros. (Responsables del dolor durante la menstruación) 
Siempre se preferirá tomar la vía menos agresiva en el tratamiento de la endometriosis pero hay veces que la misma historia clínica de las pacientes nos lleva a esta decisión. 
En pacientes menores de 25 años, en las cuales es importante preservar la fertilidad es muy importante respetar el tejido ovárico. Cuando existen quistes ováricos llamados endometriomas, la resección cuidadosa del tejido es fundamental. Aunque el simple hecho de nombrar la cirugía puede asustar a muchas pacientes es importante que se conozca que por lo general es un procedimiento no muy agresivo y que podrá dar información de gran importancia.  
Existe un artículo publicado en la revista Journal Pediatric and Adolescent Gynecology titulado “Prevalence of endometriosis in adolescent women with chronic pelvic pain not responding to conventional therapy” (Prevalencia de endometriosis en mujeres adolescentes con dolor pélvico crónico que no respondieron a terapia convencional) y trata de un estudio realizado en adolescentes con dismenorrea ó dolor pélvico intenso a quienes se dio tratamiento antiinflamatorio y/o anticonceptivo sin responder a los síntomas. Cuando a dichas mujeres se les realizó laparoscopia, 7 de cada 10 mujeres tenían endometriosis. 
Es importante saber también que las mujeres con endometriosis podrán tener problemas de esterilidad. La endometriosis afecta por diversos caminos la capacidad de obtener un embarazo. Una medida preventiva que cada vez es más usada es la vitrificación (congelación) de óvulos. En las mujeres en general y las que padecen endometriosis en especial, la vitrificación será una herramienta que preservará la fertilidad futura. Es un procedimiento sencillo que podrá evitar problemas futuros.   
La endometriosis, en definitiva, es una enfermedad que cada día se le conoce más, sin embargo aún nos falta mucho por avanzar tanto en investigación como en prevención. Estamos convencidos que si muchas mujeres conocieran la historia de esta enfermedad, se podrían tomar medidas preventivas que evitarían complicaciones a largo plazo. Imar, pendientes de tu salud reproductiva. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies