Clinica Imar

Cáncer de cérvix o de cuello uterino

¿Qué es el cérvix y el cáncer de cérvix?

Se denomina cérvix al cuello del útero, que es la parte más inferior de dicho órgano y está en contacto con la vagina. Tiene un tipo de células que presentan mucho recambio y están especialmente expuestas a sufrir alteraciones. Cuando dichas células comienzan a dividirse de forma descontrolada puede llegar a formarse el cáncer de cérvix. Lo importante de esta situación es que esto puede detectarse de forma temprana y realizar conductas para prevenir su desarrollo.

¿Es frecuente el cáncer de cérvix? ¿En qué edad es más frecuente?

Según la AECC (Asociación Española contra el Cáncer), este tipo de tumor es el segundo más frecuente en mujeres de todo el mundo, sólo por detrás del cáncer de mama. En España se detectan al año 2,100 casos nuevos, siendo la edad media de diagnóstico 48 años, aunque casi la mitad de las pacientes, (47%) con cáncer invasor se diagnosticó antes de los 35 años.

En nuestro país, el cáncer de cérvix es el sexto en frecuencia en mujeres encontrándose por detrás del de mama, pulmón, colon/recto, endometrio y ovario, pero si sólo tomamos en cuenta a las mujeres jóvenes de 15-44 años es el segundo más frecuente. Ocurren dos muertes por dicho cáncer cada 24 hrs.

¿Cuál es la causa?

La infección por VPH no el único factor que aumenta la probabilidad de sufrir cáncer de cérvix. Otros factores que se han relacionado con la aparición de dicho cáncer es el haber tenido múltiples parejas sexuales, inicio de vida sexual a edades tempranas, el tabaquismo, haber tenido múltiples hijos o un sistema inmune debilitado. Los antecedentes familiares de cáncer de cérvix son un factor muy importante para desarrollarlo. El uso prolongado de anticonceptivos orales es un factor que está en estudio como factor de riesgo.

¿Qué molestias suele dar el cáncer de cérvix?

En las fases iniciales, el cáncer de cérvix no suele ocasionar síntomas prácticamente. Uno de los principales datos clínicos es el sangrado vaginal escaso ya sea a mitad de ciclo o tras haber tenido relaciones sexuales, también puede ser común el presentar secreciones vaginales inusuales de color marrón.

Cuando el cáncer se vuelve invasor puede aparecer dolor durante el coito, dolor pélvico continuo o un incremento en el sangrado o las secreciones vaginales. Es importante saber que el desarrollo de este tipo de cáncer es muy lento y cuando da manifestaciones, por lo regular, es porque su estado se encuentra muy avanzado.

¿Cómo debe diagnosticarse?

La citología vaginal ayudará para el diagnóstico de lesiones previas al cáncer de cérvix pero la detección específica del VPH es esencial para la prevención.

Como hemos dicho anteriormente, previo a desarrollar definitivamente el cáncer de cérvix aparecen cambios premalignos y es en esta fase donde cobra especial importancia la detección temprana. Según la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica), la combinación de la detección molecular del VPH y la citología alcanza una sensibilidad para diagnosticar estas lesiones de hasta el 96%.

La infección por VPH se ha visto relacionada hasta en el 99% de las mujeres con cáncer de cérvix. En Imar contamos con los medios para poder detectar de forma prematura una infección por VPH así como determinar el tipo de virus que se padece (alto ó bajo riesgo para desarrollo de cáncer de cérvix). También recomendamos la realización periódica de citología cervicovaginal para el diagnóstico de lesiones previas al cáncer de cérvix.

¿Qué hacer si una citología cervicovaginal es anormal?

Cuando nos encontramos ante una citología que nos ofrece resultados anormales siempre es conveniente la realización de una prueba concluyente que es la colposcopia con toma de biopsia. (Ver. Colposcopia: Resolviendo tus dudas.) En algunos casos será necesario incluso realizar un tipo de cirugía que se denomina conización cervical como parte del diagnóstico e incluso del tratamiento del cáncer de cérvix.

¿Cuáles son los principales tratamientos del cáncer de cérvix?

La conización que es un tratamiento local en el que se reseca una parte del cérvix para estudio podrá servir como tratamiento al quitar la lesión. Cuando los bordes de la pieza que se envía a estudio patológico se encuentran libres de lesión, la paciente estará curada.

Hay casos más severos en los que será necesario extirpar el útero, cirugía llamada histerectomía y puede realizarse por laparoscopia con una recuperación más rápida que la cirugía habitual.

La elección del tratamiento dependerá del tipo de cáncer de cérvix, la localización, la edad de la paciente y el origen. Respecto a este último dato, existen dos tipos de cáncer: El carcinoma epidermoide presente en el 85% de las mujeres y el adenocarcinoma en el 15% restante.

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