CLÍNICA IMAR

CIRUGÍA VASCULAR

La cirugía vascular se  centra principalmente, en la prevención, diagnóstico y tratamiento de patologías vasculares, ya sean estas arteriales, venosas o linfáticas.

Las varices se definen según la OMS como ‘’dilataciones de las venas que con frecuencia son tortuosas’’.  Las venas son las encargadas de devolver la sangre al corazón. Para ello, cuentan con unas válvulas que ayudan a que la sangre ascienda en contra de la gravedad. En ocasiones existe un funcionamiento anómalo de dichas válvulas, produciendo una dilatación de las venas superficiales por un aumento de presión. Esto es lo que conocemos como varices.

Síntomas frecuentes

Los síntomas más frecuentes son la pesadez en las piernas, picor, cansancio, sensación de calambres y piernas inquietas. Estos síntomas se incrementan en épocas más calurosas y se suelen aliviar con la posición de ‘’pies elevados’’, con la marcha y el frío.

Los signos físicos varían desde la presencia de microvarices (arañas vasculares y telangiectasias), hasta la presencia de varices, edemas en las piernas y cambios en la pigmentación en los tobillos, pudiendo aparecer úlceras venosas.

Se procederá al estudio en consulta médica. Se realizará una correcta historia clínica, una exploración física minuciosa y una prueba de imagen con Eco Doppler. Así se decidirá el tratamiento óptimo para cada paciente.

Se debe iniciar el tratamiento con medidas higiénico-dietéticas. Cuando las medidas conservadoras fallan y las varices son molestas o le desagrada su aspecto, el cirujano puede recomendar diversos procedimientos para eliminarlas. Evidentemente, dependerá de la gravedad, causa y localización de las mismas.

Entre la gran variedad de tratamientos, se encuentran:

Con sustancias esclerosantes que se inyectan en las venas para colapsarlas y que se fibrosen.

Eliminación quirúrgica de varices con fines predominantemente sintomáticos y estéticos mediante numerosas incisiones y extirpación de las mismas.

Mediante “stripping”.